La ACTITUD en el empresario y en el emprendedor

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Publicado el 5/05/2011 | Categoría: Compartiendo Energía, Emprendedores, Herramientas para el Emprendedor, Liderazgo | Por:
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Todos luego de un tiempo en este proceso de vivir la vida, hemos aprendido a distinguir claramente dos cosas: cuando alguien te ama y cuando alguien tiene una “buena” o una mala “actitud”, aunque no estoy muy seguro de lo primero.

Mi querida abuelita, quien pasó a presencia de Dios a los 96 años, decía con mucho énfasis: “no seas mala gana” a quien con sus acciones corporales, sus acciones faciales, o su desazón hacia alguna tarea demostraba pesadez, flojera, dolor o simplemente aburrimiento. Ella estaba clasificando con ese dicho su ACTITUD, y con ello a esa persona, a quien con frecuencia se habría de referir simplemente como: “ese mala gana”.

Hoy en día, nosotros sabemos más que mi abuelita. Sabemos que por nuestra ACTITUD nos contratan para un trabajo (o nos despiden), se enamoran de nosotros (o nos dejan), nos promueven a un mejor cargo (o nos ponen donde no estorbemos), etc. Definitivamente es la forma o manera en la que actúas, la clave de influir en los demás, al menos en la primera instancia. Luego podrás poner sobre la mesa, tu inteligencia, tus habilidades y destrezas adquiridas, tus contactos y tu sabiduría.

De cualquier modo, quiero comentarles que se han hecho esfuerzos por definir los rasgos principales de aquellos “SERES” que por esas diferencias (las cuales hoy conocemos como DISTINCIONES) están logrando hacer cambios, principalmente a nivel de sus propias vidas y con ello a nivel de todos los que lo rodean.

Definiendo la ACTITUD

Normalmente se define ACTITUD como la “manera de estar alguien dispuesto a comportarse u obrar”. Se puede decir por ejemplo, “Maria tiene una actitud benévola”, o “la actitud del Gobierno ha cambiado desde el domingo”, o “una actitud de colaboración y cooperación con tus compañeros de trabajo sería muy ventajosa”. En el diccionario también encontrarás que ACTITUD es la “postura del cuerpo que revela un estado de ánimo”. De esa manera se puede decir: “Carlos esta sentado en el banco, en actitud pensativa” o “Daniel parecía mucho mayor de lo que era” o “Miguel no parece muy emocionado con su nuevo trabajo”.

Desde estas aseveraciones se puede decir, que para alguien que esta comenzando una actividad, como es el caso por excelencia de un EMPRENDEDOR la ACTITUD es una postura frente a la vida.

Responsable de tu ACTITUD

En mis programas de entrenamiento y en toda conferencia en la que participo, siempre pregunto: “Cómo cambiaria tu vida si podrías pararte frente a ella en una POSICION de total capacidad de siempre responder”. Las respuestas a esta pregunta estallan en la mente de los asistentes, quienes se dan cuenta rápidamente, que los únicos que pueden configurar su ACTITUD, de una u otra manera son ellos mismos.

Siguiendo esta misma línea, podemos afirmar sin ninguna duda, que somos completamente responsables de dos cosas (al menos): de nuestro ESTADO DE ANIMO y de nuestra ACTITUD.

El emprendedor, más que cualquier otra persona, esta en la obligación de velar por su estado de ánimo y atesorar su actitud positiva, más que el dinero, su conocimiento o sus partencias, ya que representan el verdadero PODER que los conducirá al logro de su EMPRESA. Solo con una actitud mental positiva fortalecida con una actitud congruente con sus objetivos podrá lograr el mayor deseo de todo empresario: ver el futuro. Y es que cuando el emprendedor configura su actitud en congruencia con su proyecto, puede literalmente “ver el futuro” lo puede describir y lo puede sentir. Si esta en capacidad de hacer eso, esta tambien en capacidad de crearlo. Solo debe trabajar en ello.

Cualidades Personales para reforzar TU ACTITUD

Dicho esto, trataré de enlistar algunas de las cualidades personales, con las que el emprendedor debe reforzar su ACTITUD:

  • Carácter competitivo:Es ese deseo de lograr objetivos que le motiven. No hay que olvidar que el principal objetivo del empresario es el beneficio y éste solo llega cuando busca la excelencia en todo lo que hace.
  • Dedicación: El empresario sacrifica (invierte)tiempopersonal por dedicación a su negocio (llamado en ocasiones ocio creativo). Para el emprendedor el “trabajo” es lo que mas placer le proporciona. No le parece trabajo y lo puede hacer por horas sin descanso. Se dedica a su trabajo, porque por medio de ello se acerca a su esencia y mientras más cerca de ella esté, mas éxito lograra. Es una ley universal de seguro cumplimiento .
  • Asumir riesgos: El emprendedor debe asumir el riesgo derivado de jugar con su propio patrimonio, pero debe ser un riesgo calculado, analizando bien el proyecto y su entorno, evitando de esta manera riesgos innecesarios. Debe entender que en toda acción hay un riesgo, pero a mayor riego, mayor retribución.
  • Capacidad organizativa: La empresa es como un rompecabezas en el que las piezas deben encajar para que todo funcione y esa es la labor del empresario: tener satisfecho al cliente, la negociación con los bancos, la relación con los proveedores, las campañas de promoción, la contratación y formación del personal, su tiempo familiar, etc.
  • Iniciativa: El emprendedor es una persona orientada a la acción, le gusta tomar la iniciativa para resolver problemas. Por sobre todas las cosas es una persona que vive en la acción y no en la queja.
  • Formación: Hay que tener muy en cuenta que la formación se erige hoy día como la principal ventaja competitiva de las organizaciones. El empresario necesita una formación empresarial específica y continua, acorde con los propósitos del negocio. Con alguna frecuencia, se puede ver que la formación se ha sustituido con entusiasmo e iniciativa.
  • Experiencia profesional: La experiencia en otros trabajos o empresas es muy importante, aunque se trate desde puestos de diferente responsabilidad o en otros sectores.
  • Orientación al mercado: El emprendedor percibe en los problemas, las oportunidades existentes en el mercado y las  interpreta como necesidades que podrían configurar una oportunidad de negocio. Su ACTITUD le permite desarrollar productos y servicios para satisfacer dichas necesidades. Esto es lo que algunos denominan “suerte”.
  • Tendencia al cambio: El cambio es lo único permanente. Debemos adaptar los proyectos al cambio del entorno que rodea a la empresa. El avance de las telecomunicaciones, las nuevas tecnologías de venta, o los nuevos canales de distribución hacen que el empresario deba continuamente estar atento a cualquier mejora de su negocio.
  • Capacidad de liderazgo: El empresario debe demostrar sus dotes de liderazgo ante sus trabajadores e incluso ante los propios clientes o proveedores. Transmitir una imagen de competencia profesional puede llegar a ser más importante que disponer de un buen producto u ofrecer un buen servicio.

 

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