Un empujón del Universo

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Publicado el 19/08/2011 | Categoría: Compartiendo Energía, Emprendedores, Herramientas para el Emprendedor, Liderazgo | Tags: , , , , , , , , | Por:

Recuerdo claramente mi gran sorpresa al ver el resultado de una inferencia de datos que hacíamos al planear una estrategia de marketing. Me quedé pensando…

Se podía ver que en la última década, las universidades privadas paceñas ofrecieron a la sociedad alrededor de 5000 graduados de diferentes programas de maestría. Esas cavilaciones me llevaron a hacer algunas reflexiones, que al relacionarlas con el nivel de desarrollo y competitividad del sector empresarial actual, resultaron en los criterios de auto referencia y conceptos que comparto con ustedes a continuación.

Pensé que un tiempo después de terminar una maestría, una parte de esos graduados, podrían estar sintiendo ganas de continuar estudiando, podrían comenzar a extrañar a los amigos de clase y se podrían percatar que las cosas que estudiaste en la maestría son útiles recién, como si hubieran decantado y se hubieran consolidado. En síntesis esas “sensaciones” y análisis podrían llevar a la conclusión de que les ha llegado el tiempo de hacer “algo propio”.

Ahora piensa en ti…

Las causalidades (no creo en las casualidades) hacen que encuentres tu material de estudio, tus apuntes o husmeas en algunos libros que sabias que estaban “por ahí” para consultar algunas cosas que requieres. Piensas entonces que debiste aprovechar algún tiempo libre y ordenar adecuadamente todo ese material, que en algún momento te serviría.

Puedes entonces pensar en vincularte a alguna universidad e impartir clases, enseñar y transmitir tus conocimientos, quieres escribir lo que piensas y comenzar el proceso de “hacerte conocer”. Hoy sé, que ese proceso se llama trascendencia y es una necesidad espiritual para todos.

Si no estabas casado, piensas en casarte y si lo estabas crees que es hora de fortalecer tu relación con un nuevo motivo para ser feliz (un hijo, una casa, etc.)

Te sientes seguro, buscas entonces, casi instintivamente la felicidad. Sientes que ya has logrado un lugar en la sociedad y por eso comienzas a hacer más contribuciones en tu trabajo y en resumen te comienza a ir mejor, puedes incluso sentir que comienzas ganar mas dinero. Esto se explica por el principio universal de realización, el cual afirma que cuando haces lo que te gusta, lo haces bien, pones tu vida en ello, eso se nota y te sale bien. Lo bueno se reconoce, por ello se paga adecuadamente.

En este proceso de trascendencia, fe fortalece tu actitud. Aprendes a asumir posiciones estudiadas y aplicas las “técnicas de ataque y defensa” propias de un profesional.

Experimentas ganas de organizar “algo con los amigos”, una red, una agrupación, un club o comienzas simplemente a “tomar mas café” con ellos comentando, cual si fuesen descubrimientos, las similitudes de los “casos” que estudiaste, con la realidad actual. En verdad, yo creo que es cuando comienzas a entenderla.

Todo esto, que se puede ver como un devenir natural, yo creo que son experiencias de trascendencia propias de quienes han RECIBIDO y quieren, ahora DAR (otra ley universal!). Ese proceso de DAR, es una forma de agradecer a la vida por la oportunidad que nos dio de hacernos “maestros”.

Pues bien, propongo que ese agradecimiento se convierta en una acción de emprendimiento.

Cuando de emprender se trata, la idea mas común es iniciar actividades profesionales o empresas productivas o de servicios que toman la forma de pequeñas empresas. A las PYMES se les ha dicho de todo en los últimos años. Se les ha tildado de responsables de los bajos niveles de productividad, se les ha cargado la pesada carga del empleo nacional, se les dijo que son la salvación sectorial, y también que son la oportunidad para el repunte de las exportaciones, etc. Por el otro lado, se ha podido comprobar que una de las razones para que estas expectativas no se hayan cumplido aun, es que las PyMEs no cuentan con recursos humanos capacitados y la visión de sus lideres es de corto plazo. Esto no les ha permitido mejorar sus niveles de desarrollo.

Antes esta situación, cabe una inmediata reflexión: si las Pymes tienen todos esos retos y oportunidades (capacitación, visión, conocimiento, etc) -las que SI están al alcance de los profesionales- por que no emprenden los profesionales con maestría? No es para eso que han estudiado?

Nótese que no llamo “microempresarios”, o “pequeños empresarios” a estos actores de la realidad nacional. Considero eso una falta de propiedad. Si bien, hay empresas de todos los tamaños y en función de ello puede variar su apelativo, los empresarios siempre se llaman “empresarios”, mas allá del tamaño o tipo de empresa que dirigen.

A la luz de esta reflexión, los emprendedores que entrarían a esta forma de trabajo, no se convertirán en microempresarios… por el contrario, se convertían en empresarios de un sector con alta potencialidad, y con grandes oportunidades de crecimiento,

Un factor que no puede ser ignorado, es que en la coyuntura actual las PYMEs, gozaran de incentivos, toda vez que el gobierno ha decidido poner a este sector a la vanguardia, habiendo entendido que la capacidad de desarrollo de un país esta en sus empresas y en los niveles de calidad y competitividad de las mismas.

Pero volvamos al agradecimiento, parte importantísima del éxito en la vida.

Agradezcamos a la vida, EMPRENDIENDO. Esto aparte de darnos la posibilidad de trascender, nos convertirá en EMPRESARIOS.

Creo que si cada uno de los profesionales con maestría que existen en La Paz, se juntara con otros 2 o 3 “Socios” y con la misma energía con la que aparecen los chistes en un bar, se estimularían sistemáticamente las ideas de negocio, estoy convencido que surgirían muchas nuevas empresas cada semana.

La formula para eso es muy simple: Si existe el clima adecuado, surgen las ideas. A ello le sigue un buen plan y si a ello le sumas un equipo con ganas, que este entrenado para ver oportunidades en los problemas, tendrás un empresa. A esa formula, se le puede sumar un ingrediente poco ortodoxo (y muy usual) : una cerveza o una copa de vino! ¿Saben porqué? Porque el alcohol envalentona!, y eso es justamente lo que se requiere en el momento de la decisión de emprender: Necesitamos VALOR!

Cuando se toma la decisión de emprender, el dinero comenzara a llegar. El miedo de perder la comodidad de un sueldo y de salir de un trabajo -que hasta a veces detestamos- estaba alejando a la abundancia y a la prosperidad.

Puedo afirmar esto, basado nuevamente en otra ley universal: Mientras mas te acercas a tu esencia, más éxito tendrás. Simplemente asegúrate de que en la identificación de tu negocio no este presente el miedo y si este presente tu visión de futuro. Así estarás diseñando un negocio que te acercara a tu esencia.

Te preguntas a esta altura cómo saber cual es tu esencia? Es simple, no fácil.

Debes pensar en qué es lo que mas te gusta hacer. Qué es lo que los demás te elogian, o lo que mejor te sale, etc. Cualquier cosa que hagas con AMOR es la expresión de tu esencia. Debo aclarar que no cuando digo AMOR, no me refiero al sentimiento, sino a la actitud llamada AMOR.

El AMOR es una actitud y sirve mucho a la hora de tomar una decisión tan importante como dedicar tu vida a una actividad. Siendo un profesional con maestría, no debería haber aspecto de la gestión empresarial que te resulte extraño. Ya lo has visto todo… de modo que no hay “miedo a lo desconocido”.

Recuerdo otro empresario alteño, que produce manufacturas textiles y envía sus productos a la frontera para ser vendidos, el probablemente no termino el Bachillerato, ni asistió a la universidad y no tiene miedo!. También conocí hace unos años a una empresaria, que exporta a 7 países de Asia y Europa desde 1999. Ella aprendió a leer después de cumplir 55 años, lo que le motivo a retomar su bachillerato. Al concluirlo, planea estudiar idiomas en la universidad.

Cuando nos resistimos a que el miedo nos paralice, (o lo utilizamos para analizar positivamente el entorno) nos vemos capaces de crear, de generar riqueza y compartirla con la sociedad a través del milagro del trabajo, de la transformación, la exportación, etc.

Entonces, el conocimiento y los servicios están dados. Que falta? Podría ser: Dinero. Si fuera el caso, puedo decir que hoy en día, se han multiplicados las opciones de financiamiento, donde podrás encontrar, fondos de inversión, una solida y activa Banca para Pymes y recursos destinados por organizaciones con cooperación externa con ese propósito. No olvides para ello a la fuente mas directa de financiamiento: Tus amigos y tu familia. Considera en ellos a potenciales financiadotes -no benefactores- sino inversionistas que confían en ti y estarán dispuestos a cambiar el rendimiento actual de sus ahorros por una tasa mayor, al invertir una parte de sus recursos en tu empresa, en pocas palabras, en ti.

Usa todo eso que aprendiste para transformar tu vida, para trascender. Vislumbra que es posible pensar que en un corto periodo, podrás dejar de trabajar por el dinero y tendrás al dinero trabajando para ti. Verás que es posible. De ti depende.

1 comentario para “Un empujón del Universo”

  1. Giovana Ivon Medrano Peña dice:

    Me reafirmo mis sueños y que es posible lograr con el trabajo lo que uno sueña si lo hace con amor y no sólo por dinero.